En la Grecia clásica (cuna de la medicina racional europea) existían, entre otras muchas curaciones del tipo creencias mágicas y religiosas, las relacionadas con los cultos a los dioses Asclepio y Dioniso. Numerosos enfermos peregrinaban a los santuarios de Asclepio, que estaban situados en lugares de clima agradable y bello paisaje y que disponían de alojamientos e instalaciones recreativas, deportivas y para baños y masajes. Aunque los pacientes eran sometidos a un régimen de vida sana, la curación propiamente dicha se desarrollaba en el rito llamado de la "incubación", que tenía lugar en unas galerías vecinas al templo. Se suponía que Asclepio visitaba al enfermo mientras éste dormía y que lo sanaba personalmente o a través de la serpiente en torno a su bastón, que continúa siendo en la actualidad el símbolo de la medicina. El culto a Dioniso consistía fundamentalmente en orgías rituales, en las cuales los fieles llegaban a un estado transitorio de locura o delirio mediante la embriaguez alcohólica y la danza a un ritmo frenético. En dicho estado se alcanzaba un éxtasis, que se interpretaba como un "entusiasmo", en el sentido original de "endiosamiento" o unión con el dios, que sanaba las enfermedades.
miércoles, 17 de marzo de 2010
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